¿Puede Mi Bebé Embriagarse Con Mi Leche Materna Si Bebo Alcohol?

Muchos son los comentarios de abuelas, vecinas, amigas o comadres sobre el tema de la ingesta de alcohol mientras amamantáis. “Una copa no va a haceros daños”, vais a escuchar y tras beberos la copa de vino o de otro tipo de alcohol, el crio llora y de inmediato le dais de mamar. Error garrafal. Ya os explicaré por qué es tan necesario que toméis previsiones y de ser posible, mantengáis alejada la botella mientras estéis en el proceso de lactancia.

 

 Conoced la verdad sobre los mitos de la lactancia materna y el alcohol

Muchos son los mitos con los que te vais a encontrar en torno de la lactancia materna y la ingesta de alcohol. Aunque lo mejor sería que no contaminéis vuestra leche materna con alcohol y así mantengáis libre al bebé de su consumo, os voy a decir la verdad sobre alguno de esos mitos para que tengáis en cuenta.

Mito 1:

No bebáis nada mientras estéis amamantando

La cuestión no puede ser tan radical. Expertos aseguran que es aceptable una bebida ocasional.

Si bien es cierto que las madres en periodo de lactancia deberían limitar el consumo de alcohol a una bebida al día, lo aconsejable es que esperéis entre dos  y tres horas de la ingesta para amamantar. Ese tiempo permite la eliminación del alcohol de la leche materna.

Si sois organizadas y responsables, programaréis la ingesta de alcohol en base al horario de alimentación del bebé. No tendréis problemas y vuestro bebé tampoco.

Si no podéis adaptar ambos horarios, podéis recurrir a la extracción de la leche y almacenarlas en los biberones.

Mito 2:

Beber alcohol durante el embarazo y la lactancia es lo mismo

Esto es falso. No es lo mismo la ingesta de alcohol durante el embarazo que durante la lactancia. En el primero, no existe una cantidad segura y claramente establecida de lo que podéis consumir de alcohol, porque esta sustancia siempre traspasa la barrera placentaria.

Obvio que el alcohol llega directo al feto y sus efectos son perjudiciales porque afecta de manera directa el desarrollo del cerebro. Las consecuencias son del desarrollo neurológico. Como veréis, no podéis evitar que el alcohol que bebáis durante el embarazo,  pase directo a vuestro hijo. Durante la lactancia es todo lo contrario. Su impacto en el bebé no es tan grave y menos aún si podéis programaros en horario de manera que no deis de mamar al crio durante las dos o tres horas siguientes a la ingesta de alcohol.

Mito 3:

Para eliminar el alcohol del cuerpo solo tendréis que sacar la leche

Esto también es falso. Bombear y verter la leche materna no elimina en lo absoluto el alcohol. Si consumisteis alcohol con menos de dos horas de la lactancia, lo máximo que podéis hacer es bombear la leche para evitar dolor de senos llenos y tirar la leche a la basura, porque está contaminada con alcohol.

La única forma de desintoxicar la leche materna es esperar el tiempo que os he dicho, ni siquiera tendréis que bombearla porque el alcohol no se almacena de forma permanente  en la leche materna sino que constantemente se filtra.

Mito 4:

Beber aumenta tu suministro.

¡Vaya tontería ésta! Si el alcohol es un diurético, reduce la cantidad de agua que tengáis en el cuerpo y eso incluye la leche materna. Además, expertos han explicado cómo disminuye la producción de leche materna, no solo por el efecto diurético del alcohol, sino de la disminución hasta del 23 % del consumo infantil.

La estimulación de la glándula mamaria mediante la succión de vuestro bebé, es lo que da la señal hormonal para la producción de la leche materna. Lamentablemente el alcohol retarda esa respuesta natural y orgánica por lo que no esperéis los mismos niveles de producción de leche. Para manteneros amamantando debéis consumir muchos líquidos pero no precisamente alcoholes.

Mito 5:

Unas copas no le harán daño al bebé.

La exposición al alcohol afecta el desarrollo del bebé. Podéis controlar la bebida para dar prioridad al crío, total son seis meses, o podéis adecuar los horarios para que no interfieran con la lactancia. Siempre hay soluciones a favor del bebé que no sean perjurdicarlo.




Bombeo, vierto y listo… ¿a seguir bebiendo?

Nada más irresponsable que este principio. Cuando bebéis, no hay diferencia entre la cantidad alcohol que circula en vuestro torrente sanguíneo y la leche materna. Si bombeáis la leche materna una y otra vez pero seguís bebiendo, la concentración de alcohol en la leche sigue siendo la misma, así que no estará apta para el consumo del bebé.

Estoy amamantando. ¿Puedo tomar unas copas de forma segura?

Claro que podéis amamantar de forma segura, solo tendréis que darle al cuerpo la oportunidad de eliminar el alcohol antes de alimentar al crío. Si esperáis dos horas después de la última ingesta de bebidas, lo haréis de forma segura.

Tened en cuenta que a los 30-90 minutos de beberos un trago, tenéis el tope más alto del nivel de alcohol tanto en la sangre como en la leche materna.

Otra forma segura de ir seguras es que podáis bombear la leche y almacenarla en un biberón antes de comenzar la ingesta alcohólica, nunca después. Cando el bebé os demande la leche podréis alimentarlo sin problemas.

¿Si estoy amamantando, solo puedo beber un trago y no más?

Cuantas más bebidas tengáis en el organismo, más tiempo tendréis que esperar para que el alcohol desaparezca del torrente sanguíneo y la leche materna.

No olvidéis que la desaparición del alcohol depende de vuestro peso y estatura, por lo que lo más aconsejable es que os limitéis a una sola bebida ocasional, preferiblemente no más de una al día. Para que tengáis en cuenta, si tenéis 130 libras de peso la única medida al día son 2 onzas de licor, una copa de vino o dos cervezas. Cualquiera de ellas en un periodo de 24 horas, de manera que después de su ingesta, podáis esperar dos horas para la lactancia.

¿Qué debo hacer si bebo demasiado?

Si estáis acostumbradas a beber mucho, solo tendréis que esperar a estar sobrias para amamantar. Antes no. Si el bebé os demanda alimentación antes de que estéis sobrias, recurre al biberón que habéis llenado luego del bombeo de la última vez que estuvisteis sobrias.

Para que tengáis en cuenta:

La edad del bebé:

El alcohol afectará mucho más a vuestro bebé porque el recién nacido tiene un hígado inmaduro, pero además, hasta los 3 meses de nacido , los bebés metabolizan el alcohol a la mitad de la tasa que lo hace un adulto. Por eso, un bebé mayor puede metabolizar el alcohol más rápida y efectivamente que un recién nacido.

Vuestro peso

Si no lo sabíais, vuestro peso y tamaño influye en la rapidez con la que sois capaces de metabolizar el alcohol. Por eso una persona más pesada metaboliza más rápido el alcoholque una persona más liviana.

Si estáis ingiriendo alimentos

Una forma de reducir la velocidad de absorción del alcohol en el torrente sanguíneo, es consumir alimentos junto con la bebida alcohólica.

Beber y amamantar: lo que debéis saber

Os he explicado acerca de los riesgos del consumo de alcohol en el embarazo pero siguen siendo confusas las reglas sobre amamantar y beber.

La leche materna no tiene nivel aceptable de alcohol

Nada de esto la ciencia ha logrado concretar. No se ha establecido un nivel aceptable de alcohol en la leche materna, así que no os confiéis de comentarios que os aseguran poder tomar tal o cual cantidad de alcohol al día sin peligros para el crío. Una cantidad moderada de alcohol en la leche materna es suficiente para causar alteraciones en el bebé, como patrones de sueño, riesgo de hipoglucemia (baja de azúcar en sangre), trastornos del desarrollo motor y disminución de la ingesta de leche.

El alcohol se concentra en sangre en igual proporción que en la leche materna

Esto a mi me causa alarma. Si bien ya os he dicho que la concentración de alcohol en el torrente sanguíneo es igual a la que se concentra en la leche materna, hay otra situación más importante aún: en sus primeras semanas de vida el bebé procesa el alcohol a la mitad de la velocidad que un adulto.

Alcohol en la leche materna no se elimina con bombeado y vertido

Esto debo repetiros hasta el cansancio para que os quede claro: por más que bombees la leche y la vertáis, el alcohol permanecerá en la leche porque ese procedimiento no lo elimina. La razón radica en que el alcohol no  se almacena en la leche materna, simplemente se difunde en el torrente sanguíneo. Se elimina con las horas pero si dejáis de beber, claro está. Así que ni el agua potable va a eliminar el alcohol en vuestro organismo, la única forma es que paréis de beber y cuando estéis sobrias, ese momento la leche materna estará apta para la lactancia.

Podéis calcular para ir seguras

La planificación debería formar parte de vuestro tiempo. Si no queréis abandonar la bebida mientras amamantáis, lo mejor que podéis hacer es planificaros. En motherisk.org podéis obtener una tabla muy útil para que calculéis el tiempo tarda el alcohol en eliminarse de vuestro sistema de acuerdo al peso que tengáis. Como ejemplo puedo deciros que si pesáis 140 libras y os tomáis dos copas de vino a las 8 de la noche, a vuestro organismo le costará cuatro horas y 38 minutos eliminar ese alcohol. En fin, la lactancia quedará suspendida hasta las 12:38 de la madrugada.

¿Cuáles son los riesgos que corre el bebé?

Mientras estéis amamantando y no queráis dejar de lado la bebida, debéis entender los efectos sobre la salud del bebé.

Para empezar, el alcohol reduce el desarrollo motor infantil. Esto se basa en el estudio al que fueron sometidos 400 bebés. El efecto del alcohol ingerido a través de la leche materna es leve pero perjudicial. Ese estudio reveló que los bebés de madres que tomaban al menos una bebida al día y amamantaban, tenían un puntaje medio de índice de desarrollo psicomotor de 98. La puntutación media de 103 se observó en bebés expuestos a menos alcohol en la leche materna.

La capacidad de un bebé para voltearse, sentarse o gatear a voluntad; así como caminar, hablar y aprender a ir al baño son aspectos del desarrollo motor infantil.

Entre otros aspectos no menos importantes, se observaron cambios en los patrones de sueño tras la ingesta de leche materna con alcohol, de 56.8 minutos en comparación con 78.2 minutos de las 3.5 horas tras la ingesta.

Otro de los puntos es que disminuye la cantidad de la leche materna y esto radica en que el alcohol mitiga la prolactina.

 

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